sábado, 16 de abril de 2016

A menos Ego, más Amor...

“Cuanto menos dispongamos del Ego, más disponibilidad de AMOR"
(by Javier Periáñez)

Pienso que quizás, todos tenemos la misma "disponibilidad" y posibilidades de ego. Lo que ocurre es que, al igual que el tiempo, cada uno lo gestiona a su modo, o de la forma que sabe. Es muy conocida la frase “no tengo tiempo”. Tenemos el mismo tiempo, pero no todas las personas saben aprovecharlo de idéntica forma. Por eso, la diferencia no está en la cantidad, sino en la capacidad de administrarlo, aprovecharlo y sacarle partido.

Con el ego, puede que pase lo mismo, aunque seguramente a la inversa. Creo que la disponibilidad de ego es la misma para todas las personas y que dependiendo de cómo seamos capaces de gestionarlo, seremos más o menos esclavos de él… o más libres.


Somos seres espirituales que estamos viviendo una experiencia de vida humana, utilizando un cuerpo y un entorno material. El ego forma parte de ese “equipamiento” material. Mientras vivamos el ego nos acompañará, pero podemos aprender a canalizarlo con el fin de aplicarlo únicamente cuando es necesario. Porque, no nos engañemos, al estar viviendo una experiencia humana existen circunstancias en las que es preciso y recurrente que contemos con él. (Echarle un par de “egos” a la vida)

Sin embargo, debemos buscar y encontrar el equilibrio mental/espiritual óptimo que favorezca nuestra práctica del “no ego”, del desapego, así como potenciar dicha práctica en todas las situaciones, ocasiones y momentos que podamos, con el fin de evolucionar y crecer en esa dirección. 


Hemos de aprender a controlar, rechazar, abrazar, soportar, aplicar…canalizar en definitiva, nuestro ego. 

Ante diversos escenarios, el ego se defiende o ataca porque siente miedo. Se resiste a las circunstancias, le cuesta aceptarlas dramatizando y creando conflictos. En vez de afrontar los hechos, se esconde entre excusas, divagaciones incoherentes y justificaciones no solicitadas. Se alía con el orgullo, la altivez y el engreimiento para no reconocer errores y "fallos" propios, retrasando así el desarrollo personal y la evolución consciencial del ser. 
Su escudo protector favorito es la frase manida "Yo soy así", esgrimiéndola asiduamente cada vez que le asalta su inseguridad y la falta de confianza. 

El individuo, no suele verse a sí mismo como molesto. Sin embargo, aquello que le molesta de los demás es, normalmente, lo que refleja, proyecta y derrocha su ego...aunque sea incapaz de reconocerlo. 

Existen diferentes métodos, disciplinas, técnicas y artes que facilitan el “entrenamiento” para evolucionar en este sentido. Opino que ningún método es mejor o peor. Pero todos ellos tienen en común la búsqueda del Autoconocimiento, “la Mirada Interior”, el Tuísmo, la Elasticidad Mental y el Desarrollo o Evolución Consciencial. Simplemente son distintas formas de interpretar el camino hacia un mismo fin. 
Un mismo fin, porque es el único fin.

Cuanto menos recurramos al ego en nuestras acciones, actuaciones, pensamientos, etc., más capacidad de Amor desarrollaremos hacia los demás, hacia nosotros mismos y ante el entorno que nos rodea. Amaremos con desapego y libertad, desaprendiendo lo aprendido y dejando paso sutilmente a nuestra sabiduría.

Soy consciente de que, para expresar estas reflexiones, a veces mi ego se ha reflejado en argumentos y razonamientos. Claro, aún no sé hacerlo de otro modo, pero el mismo hecho de negar el ego sería (es) una proyección del mismo.

Lo importante es ser lo suficientemente humilde para reconocer nuestras manifestaciones de ego. Aceptarlas y aprender a no dejarse controlar por ellas. 
Somos nosotros, el SER, los que debemos canalizar la disponibilidad de ego y utilizar éste según las circunstancias y necesidades que se presentan en un momento determinado de la trayectoria de experiencia humana que vivimos.

Es el ego, de alguna forma, como un maestro más de la vida, del que tenemos que ir "despidiéndonos" a medida que vamos evolucionando consciencialmente en este camino de retorno hacia la Luz. Allí, donde existiremos eternamente, formando parte del Amor absoluto…porque ya no necesitaremos el ego para vivir, ya que la vida material y humana habrá terminado para siempre, y el vivir habrá dado paso al “existir siendo”…al SER.
(Peri)

(Esta reflexión, únicamente está basada en opiniones personales y en experiencias propias. Claro que comprendo que muchas personas no estarán de acuerdo con las expresiones y manifestaciones realizadas. Pero me gusta COMPARTIR lo que pienso, K1 es K1)

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